La verdad es que nadie debería avergonzarse por decir que ha visto un fantasma. Pero la sociedad en la que vivimos nos induce a creer que los fantasmas son parte de la creencia ancestral en mitos, leyendas o fantasías que alimentan nuestra imaginación.
La palabra fantasma, viene del griego phantasma y significa, espectro, visión quimérica. Es como se califica a una aparición semivisible. La fantasmogénesis, estaría englobada dentro del estudio de los fenómenos PSI-KAPPA y a su vez dentro de lo que consideraríamos como ideoplástias. En conjunto con las teleplastias, ectoplasmas, ectocoloplasmas, materializaciones etc., los casos de apariciones fantasmales, están considerados como un efecto recíproco entre nuestro plano y el mundo etérico.
Personalmente, soy de la opinión de que para que un fantasma se plasme, materialice o manifieste, se necesitan una serie de condiciones que no creo que sean fáciles de reunir. El porqué, es sencillo; si esto se diera con facilidad, los casos de fantasmogénesis se darían a menudo. Pero no es así, ya que este tipo de "demostraciones" del mundo inmaterial, son difíciles de observar.
Mucha gente no cree en fantasmas, porque sencillamente no ha indagado dentro del mundo de los fantasmas. Es de opinión popular, que el creer en fantasmas es cosa de niños, o bien cosa de locos. Pero si indagamos un poco en la historia de los hechos inexplicados, encontramos testimonios tan fidedignos como los del papa Juan XXII, que nombró a un prior benedictino, el hermano Jean Goby, para que investigara el caso del "fantasma de Alais" en 1323.
La palabra fantasma, viene del griego phantasma y significa, espectro, visión quimérica. Es como se califica a una aparición semivisible. La fantasmogénesis, estaría englobada dentro del estudio de los fenómenos PSI-KAPPA y a su vez dentro de lo que consideraríamos como ideoplástias. En conjunto con las teleplastias, ectoplasmas, ectocoloplasmas, materializaciones etc., los casos de apariciones fantasmales, están considerados como un efecto recíproco entre nuestro plano y el mundo etérico.
Personalmente, soy de la opinión de que para que un fantasma se plasme, materialice o manifieste, se necesitan una serie de condiciones que no creo que sean fáciles de reunir. El porqué, es sencillo; si esto se diera con facilidad, los casos de fantasmogénesis se darían a menudo. Pero no es así, ya que este tipo de "demostraciones" del mundo inmaterial, son difíciles de observar.
Mucha gente no cree en fantasmas, porque sencillamente no ha indagado dentro del mundo de los fantasmas. Es de opinión popular, que el creer en fantasmas es cosa de niños, o bien cosa de locos. Pero si indagamos un poco en la historia de los hechos inexplicados, encontramos testimonios tan fidedignos como los del papa Juan XXII, que nombró a un prior benedictino, el hermano Jean Goby, para que investigara el caso del "fantasma de Alais" en 1323.


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